¿Bótox o Plasma? Mi elección... Parte 2

martes, 15 de septiembre de 2015

ANTES                                                                               2 MESES DESPUÉS
Debo reconocer que no soy muy amiga de las jeringas, pero tal como les comenté en mi otro post, volví lista para una nueva aventura cosmética en Clínica Rejuvemed. Esta vez, el turno de su nuevo tratamiento traído a Chile, PRP Gyco Lift (o Plasma Rico en Plaquetas). Si bien algo había oído mencionar sobre el Plasma, no tenía idea en qué consistía el tratamiento, pero cuando escuché que debía someterme a una tortura consistente en muchos pinchazos, primero para sacarme sangre y luego para verme más joven, no sé, quise salir corriendo… (no podía dejar de pensar que seguramente ni en mi sesión de acupuntura me pincharon tanto…)

En la medida que me explicaban el procedimiento, me fui envalentonando a hacerlo. Fue bastante agradable también saber que consiste en un proceso natural, una especie de lifting biológico, autólogo, fisiológico y progresivo, que utilizando mis propios recursos, sin añadir ningún agente químico ajeno al cuerpo, produce una estimulación inmediata del colágeno y la elastina, con efectos notorios y naturales. Todo basado en una particular técnica de separación del plasma desarrollada por el doctor Ariel Luksenburg en Uruguay, con un importante efecto tensor.


Este tratamiento, complementado con Láser Dúo (Erbio-YAG y Neodimio-YAG de la biplataforma Fotona) y Amino terapia, conforman una terapia de “rejuvenecimiento y revitalización celular”, exclusiva para cada persona, acorde a la edad y grado de envejecimiento del paciente.
Entre los resultados obtenidos, me mencionaron la obtención de una increíble luminosidad en la piel, contracción de los poros, reducción visible de las líneas de expresión, disminución de la zona oscura de la ojera, eliminación de manchas, rosácea, cicatrices, y para el cuerpo… Chachán! levante de glúteos y rodillas. (Afírmate JLo).
Aún pensando que me convertiría en colador, me sometí al tratamiento. Para la preparación de mi piel, me aplicaron una crema anestésica en el rostro que debía actuar durante 45 minutos aproximadamente, para así convertir la tortura de los pinchazos, en algo etéreo…

La foto Antes...
Ya insensible, comenzó el proceso. El doctor después de sacarme sangre, cual CSI, centrifugó el tubito, separando el rojo y obteniendo así el plasma. Luego de diluirlo muy poco, procedió a inyectarme en dirección tangente al rostro, siempre apuntando hacia la zona que se quiere elevar, proyectar, aumentar o tratar. Después de medio rostro intervenido, pude comparar el antes y después del tratamiento, que con increíbles resultados, dejaba en evidencia los estragos de la fuerza de gravedad y el paso del tiempo...

No saqué fotos del procedimiento mismo, pero era la misma jeringa.
En mi caso fueron entre 50 a 60 pinchacitos, entre la zona de los párpados, ojera, pómulo, papada y cicatriz.
A pesar de los satisfactorios efectos inmediatos, otra vez, el primer día quede así como para por favor escóndanme…

Minutos después del procedimiento                                                                2 días después
Como en todo proceso paulatino, día a día pude apreciar las bondades del plasma, otra vez siendo full matea con los cuidados para maximizar los resultados.
A la tercera semana, cuando ya habían desaparecido por completo los moretones, mi piel estaba impecable y así se mantuvo durante varias semanas después, manteniendo una sensación de mejoría, en verdad, como si se hubiese activado un proceso de rejuvenecimiento. Es más, un amigo, logró detener la caída del cabello, e incluso que le creciera pelo donde había abandonado la gente el estadio con este tratamiento.

Hoy en día como aún no tengo líneas de expresión tan marcadas, el plasma es “el” tratamiento indicado para mí. Quizás en algún momento cuando ya el paso del tiempo empiece a evidenciar su victoria sobre el plasma, lo complementaré con algo como el bótox, porque a pesar de su efecto transitorio, sigue siendo para mí también un tratamiento preventivo, y quién sabe, al dormir ciertos músculos hasta aparezcan nuevas expresiones en mi cara…

Por lo que, en mi opinión, si ya coqueteaste con la idea del bótox, sin duda debes darle la oportunidad a este lifting biológico, ojalá acompañado de cuidados como no fumar, alimentarse de manera correcta, actividad física constante de forma de eliminar toxinas y el siempre complicado proceso de cabeza, porque como dice el dicho, el que quiere celeste, que le cueste…
Productos ocupados post tratamiento:
- Cicabio de Bioderma
- Sensibio H2O de Bioderma
- Photoderm AKN Mat, Bioderma

Espero sus comentarios y experiencias!!!!

Bea

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